El cuarto fantasma es más interesante, historicámente hablando, se trata de Miles Corbett, un partidario del Parlamento durante la Guerra Civil de Inglaterra, al cual Cromwell le dio el castillo y la propiedad. Durante la Restauración se le privó de su propiedad y le hicieron pagar una penalización por los crimenes que había cometido durante su estancia en el castillo, en el cual incluyeron el ultraje de la capilla de la vieja abadía cerca del castillo. Fue colgado, demacrado y descuartizado, pero la primera vez que aparecio su espectro aparecia como un soldado con su armadura, pero luego se rompe en cuatro piezas.
La historia del quinto fantasma da una sensación de tristeza, en el siglo XVI, una familia de importancia, Los Talbots siempre tenía un bufón para alegrar las visitas, uno de estos bufones, que se llamaba Puck, se enamoró de Lady Elenora Fitzgerald, familía de los Talbots, la cual fue mandada allí por Henry VIII a causa de sus tendencias rebeldes. Una fría noche de Diciembre, se encontró al buzón colgado de una de las paredes del castillo, había apuñalado; una triste imagen para un bufón. Antes de morir juró bajo un viejo roble que su espectro visitaría el castillo hasta que el Señor que reinara el castillo se casara con una esposa del pueblo, y que no causaría ningún daño si en el castillo duerme un varón Talbot.
Además de estos cinco fantasmas, este castillo de más de 800 años de historia está habitado por otro tantos fantasmas invisibles y espiritos desconocidos, la presencia de los cuales se siente en cada rincón.